Un nuevo año, un nuevo comienzo se  plantea para los artistas como un nuevo proyecto, un nuevo desafío.

La vida salpicada de concursos, exposiciones, ferias, publicaciones,  todo eso lleva al artista a sentirse atraído por mostrar su producción.

Esta publicación pretende llegar al público, cada vez más numeroso y mostrarle esa creación permanentemente cambiante y reveladora de la vida diaria con los miedos y tensiones que ella produce.

Este contacto directo es necesario para que se cumpla con la premisa de que la obra de arte no está acabada hasta que llega a ser observada por un espectador.

En este ejercicio visual reconocemos la maestría del artista en expresar la escencia de su
espíritu y su visión de la existencia.

Acompañemos a estos hacedores en este viaje de descubrimiento disfrutando de la contemplación de sus obras tan amorosamente realizadas.

Elegir la obra que deseamos e invertir en arte es indudablemente asegurar que  perdure junto a nosotros aquello que realmente admiramos.